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La Universidad de La Frontera tuvo el privilegio de contar con  uno de los más reconocidos investigadores de lnstituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), autor del libro referente en  Biología Celular Molecular y creador de siete empresas científico tecnológicas, Harvey Lodish. 11/12/2015
HARVEY F. LODISH EN CHILE, EXPERTO MUNDIAL EN I+D+I: “TRABAJAR EN INNOVACIÓN Y BÚSQUEDA SOLUCIONES REQUIERE DE UNA INTENSA COLABORACIÓN”


Invitado por la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica (DITT) gracias al proyecto de Fortalecimiento de la Oficina de Transferencia apoyado por CORFO, Lodish fue parte del Workshop que la DITT organizó para motivar, ejemplificar y actualizar a todos los investigadores y estudiantes de pre y postgrado interesados en avanzar hacia la I+D+i, porque no se trata de hacer ciencia aplicada porque es tendencia, sino que también es necesario que esa I+D+i tenga un sentido y un impacto social a nivel local, regional y nacional.


“Nuestro foco como DITT está puesto en hacer de la I+D+i una actividad relevante al interior de la Universidad y como parte de este nuevo rol que se espera de las Universidades de alto nivel como es la UFRO, para lo cual necesitamos además conectar al mundo de los investigadores con referentes de categoría mundial, que estén al tanto de lo que está sucediendo en nuestro país con el tema y por sobretodo visibilizar que esta ciencia con sentido es posible y que es aquí donde están las oportunidades de desarrollo como país”, comento la Directora de Innovación, Claudina Uribe.


 “Pasar de la ciencia a los mercados: ¿Cómo construir un puente?”


En esa lógica, es que Lodish llegó a Chile y a la UFRO, para dar una charla que relató su experiencia y trayectoria como investigador y emprendedor en el área de biomedicina. “Les contaré de mi propia experiencia, cómo formar compañías en biotecnología que empleen mucha gente y que además generen ganancias y por sobre todo gran impacto socio económico”.


Lodish ha sido académico por casi 47 años y actualmente lidera un laboratorio de investigación y tiene bajo su supervisión a más de 20 investigadores y en forma paralela ha formado siete empresas. “Una de ellas ya no existe, pero los otras seis son muy exitosas, Hay mucho dinero involucrado en estos proyectos, pero desde aquí desarrollamos curas para enfermedades raras y que ninguna compañía estuvo dispuesta a invertir, porque el mercado era pequeño”.


Y trabajar en este campo de la medicina y buscar soluciones, requiere de una intensa colaboración: se necesitan laboratorios, académicos, centros médicos, hospitales, apoyo gubernamental, compañías de biotecnología y biofarmaceúticas y contribuciones filantrópicas. “Usualmente las grandes empresas son las que hacen esto, porque invierten mucho dinero y esfuerzo e incluso ellas encuentran difícil la innovación”, comentó el investigador.


Pero el MIT ha descubierto algunas claves para hacer de este camino algo menos tortuoso y Lodish las compartió: “Primero, para empezar una compañía exitosa, más que propiedad intelectual se requieren buenas ideas. Seguidamente se necesita un ambiente emprendedor, un equipo de trabajo integrado por los científicos más destacados y un sólido plan de negocios. Y lo más importante: Nunca empiece una empresa para hacer dinero y que después no pueda responder a sus inversores”.  Se suma a estos consejos el que no siempre se debe esperar la ayuda gubernamental, ellos son parte activa, pero también es cierto que muchas veces no saben muy bien como apoyar la innovación y desde un comienzo clarificar los conflictos de interés: quien puede y deber ser el director de la compañía y cual es rol que juegan los científicos. “También se necesitan doctores altamente entrenados, motivados con la idea de trabajar en una compañía, profesionales expertos en negocios, finanzas, leyes y relaciones gubernamentales. Es la  relevancia del personal técnico, no todos tienen que ser doctores, por eso la existencia de Oficinas de Transferencia y Licenciamiento (OTL) de excelencia”, puntualizó.

 

Los inicios como emprendedor en biomedicina de Lodish se remontan a 1961  cuando fundó Carl Djerassi and Syntex SA; posteriormente en 1979 siguió con Damon Biotech y BioInformation Associates . En 1981 fue Genzyme; en 1993 surgió Milennium Pharmaceuticals, en 2005 Allozyne y en 2013 fue Rubius, su última creación empresarial que se dedica a modificar genética y químicamente los glóbulos rojos.

Ver presentación Ph D. Harvey Lodish